No
sé hacia dónde voy,
pero
me alejo de mí.
Cambio,
pero sigo siendo el mismo.
No
hay tregua
en
este continuo movimiento.
No
sé tampoco de dónde vengo
ni
voy hacia un lugar definido.
Pero
sueño con volver a ella,
al
amor imposible
que
todos llevamos dentro.
Ella
es la eternidad
en
mi memoria, quizá el destino
de mi andadura.
Pero
no sé si al llegar
me
despertaré en sus brazos
o
habrá sido la vida
un
largo camino hacia la nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario